
Empieza el libro, describiéndote una escena cualquiera para ponerte en antecedentes. Los personajes van haciendo sus apariciones y poco a poco los vas relacionando unos con otros. La historia transcurre en Barcelona, en el más absoluto mundo contemporáneo, hasta tal punto que citan locales de moda y algunos grupos musicales que tanto están sonando. Todo gira en torno a uno de estos cantantes de moda, cuando aparece muerto y nadie, o mejor dicho, todos pueden ser sospechosos.
Pues bien, lo que parecía la introducción de una novela de misterio, pasa a un segundo plano, para quedarse como destacable, mil y una historias de cama. Las relaciones de todos con todos, relaciones con infidelidades de por medio, anteponiendo el placer al compromiso, lo prohibido a lo moralmente correcto. Pero aún así, lo que más me llamó la atención (y en breve termino) es el lenguaje tan simple y que tanto pudor nos da, la mayoría de las veces, incluso oírlo. Palabras como "coño" y "polla" se dan cita, sin distar un renglón, una de otra. Acciones como chupar, comer y follar nos crean un ambiente perverso y calenturiento que nos mantiene pegados a esas páginas...
Mi reflexión personal es, si realmente, estamos preparados para leer este tipo de cosas, sin escandalizarnos (como lo puedo parecer yo en estos momentos) o por el contrario debemos tomarlo como algo natural... a fin de cuentas, no es nada que no hayamos oido antes en cualquier otro sitio y tal vez, dicho, con mucha menos educación, y mucho menos respeto por la sexualidad. Animo a que lo lean y así puedan comentar. A mi personalmente, me ha gustado.